Anoche,
mientras intentaba conciliar el sueño,
contaba
con mis manos, los recuerdos,
pase
mis manos por ellos, despacio,
por
miedo a romperlos.
Observando
con mis pupilas su color
el
color del amor,
olí,
cada aliento en mi piel,
buscando
tu aroma
saboreé
tu deseo, guardado en mis entrañas
intentando
que se esparciera tu ser por mi ser.
Anoche,
esperando el amanecer
Esperando
despertar y ver tu mirada al despertar
Observe
tu alma en la distancia
Y
muy despacio, la guarde, como una niña
Mima
su más preciado tesoro,
porque
nuestro secreto ya cubre el mar.
Y
aun, a pesar de no tener playa donde esparcir sus olas
se que estas cerca de mi, que lo que fue un
juego
Hoy
en tu ausencia, el lamento
no
es más que una espera, en las rocas donde te deje
una
noche.
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